Un regreso con sabor a victoria
Luego de haber trabajado tan duro poniendo todo nuestro esfuerzo y dejando a la familia contenta con su nuevo hogar comenzamos nuestro retorno hacia la escuela “Tío Paco” donde el recibimiento fue agradable ya que los trabajadores nos esperaban con entusiasmo y las puertas abiertas, realmente nos sentimos como héroes pues veníamos de cumplir una hermosa labor. Tomamos una ducha pues estábamos agotados, fuimos a descansar en las aulas y a meditar un poco lo que cada uno sintió en la experiencia, después notamos la alegría que venía del patio, eran los muchachos del colegio jugando futbol con varios de nuestros compañeros así que decidimos ir a jugar también, a pesar del intenso calor fue un partido excelente ya que hicieron notar que los guayaquileños llevan el deporte en la sangre, aunque al final logramos ganar este amistoso que culmino con el cierre del atardecer, llegó la hora que todos esperábamos, la cena estaba servida, nos dirigimos al comedor donde cada brigada ocupo su propia mesa y deleitamos la deliciosa comida que nos habían preparado, la merienda se convirtió en un espacio mas para continuar conversando de la construcción, quedamos satisfechos y fuimos directo a buscar nuestro cepillos de dientes para asearnos antes de ir a dormir, fue increíble como nos mantuvimos juntos la mayoría del tiempo pero lo mas hermoso fue el momento de la pausa, pues allí todos reflexionamos sobre el transcurso del día y observamos la gran capacidad que teníamos de ser un grupo fuerte para ayudar a los demás.
Autor:
Diego Guerrero

No hay comentarios:
Publicar un comentario