Nuevo día nuevas esperanzas
Este entusiasmo tuvo que aguantar un largo tiempo ya que las autoridades tuvieron algún tipo de problema con uno de los buses y se retrasaron una hora y media. Este inconveniente no altero nuestro júbilo por construir una nueva casa ese día.
Llegaron los buses y subimos con ánimo que se sentía en el aire. Todos estábamos muy emocionados por conocer a nuestra nueva familia y construir con todas nuestras ganas ese sueño de tener una casa, una esperanza.
Al llegar a la comunidad nos designaron a Juan, el mismo armador del día anterior. Tuvimos un poco de tristeza ya que la casa que nos tocó tenía ya las bases puestas y ese era un hecho que en la casa del día anterior nos diferenció de los otros grupos y en cierta forma nos unió como brigada. Por otro lado en este día hubo un detalle muy interesante, la mayoría de los integrantes de la familia pusieron su granito de arena en la construcción de su casa.
La construcción de estas casas fue una experiencia que nos llenó como grupo e individualmente, algunos se sienten que por fin han hecho algo que vale la pena, por otro lado estaban muy alegres por brindar la mano a una familia necesitada, otros se sentían en un sueño, decían que esta experiencia era tan alucinante que aun no captaban la inmensidad del trabajo realizados, también hubo amigos que más que el echo de ayudar, les llenaba el sentirse útiles, se decían unos a otros “ Construimos una casa ” y se sentían gigantes.
La casa que construimos era para Flora Villón, ella vive con sus tres hijos, su hermano y su esposo. Flora tiene 74 años, ella trabaja en la pesca al igual que su hijo mayor, su esposo y su hermano. Flora ya tenía una casa de “Hogar de Cristo” que fue adquirida hace 4 años pero hace un año decidieron ampliar la casa para que sea más grande y cómoda. La ampliación le costo 1000 dólares que tendrá que pagar mensualmente en cuotas de 25 dólares.
Esta es una familia que al igual que las demás de su alrededor “viven de lo diario”, ellos lo que ganan al día lo utilizan ese mismo día y como hay épocas buenas en la pesca también hay malas, como ejemplo: Flora nos contó que hay días en los que ella solo come una vez por día. Pero gracias a Dios han ahorrado por un tiempo para poder pagar esta remodelación sin inconvenientes.
Al finalizar todos estábamos agotados por el trabajo, pero con una satisfacción y un recuerdo que nadie nunca nos va a quitar.
Nos reunimos al finalizar la obra para hacer la entrega, agradecimos a la familia de corazón por darnos de alguna manera u otra la oportunidad de ayudar.
Por último guardamos nuestras cosas y regresamos de ese sueño que acabábamos de construir.
Autor: Benjamín Viteri 5to “E”


